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"Harto de ser lo que se espera, harto de hilar para sentirme inteligente..." 
Escrito por Yosi_ el viernes, 20 de julio de 2007



Al parecer la libertad de expresión vuelve a brillar por su ausencia. Según leemos en 20minutos la Fiscalía General del Estado ha ordenado la retirada de la revista "El Jueves" de los puntos de venta y ha prohibido la difusión de la misma. Para colmo del absurdo ha actuado de oficio, sin que ni siquiera haya sido necesaria la intervención de la Casa Real. El delito del que se acusa a los autores de la portada es el de "injurias a la Corona", que como su propio nombre indica solo se puede cometer contra un miembro de la realeza (brillante perla de nuestro código penal, igualitario donde los haya). La situación es tan vergonzosa e inadmisible que poco cabe decir, salvo dar todo el apoyo a los acusados y por supuesto colaborar en la difusión del objeto de censura, a ver si entre todos conseguimos que sea la portada mas vista de la historia de "El Jueves".
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Escrito por Yosi_ el jueves, 12 de julio de 2007

Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compacdiscs y abrelatas eléctricos. Elige la salud: colesterol bajo y seguros dentales, elige pagar hipotecas a intéres fijo, elige un piso piloto, elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos. Elige el bricolage y pregúntate quién coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el puto sofa a ver teleconcursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura. Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoistas y hechos polvo que has engendrado para reeemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida.

Pero, ¿por qué iba a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida.

Yo elegí otra cosa, y las razones… No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?


Es inevitable empezar a hablar de este tema con el monólogo que da comienzo a la película Trainspotting. Es posible que no sea especialmente brillante, al fin y al cabo forma parte de la tópica crítica al estilo de vida occidental que se puede leer en cualquier panfleto antisistema. Y aunque es cierto que el hecho de repetir hasta la saciedad una evidencia no la hace menos cierta, en este caso creo que habría que ir más allá. Meterse en la piel del protagonista de la historia y repetir esas palabras, siendo conscientes de la subjetividad que envuelve la situación. Y ahí ya no importa demasiado cuál sea la verdad objetiva, si se trata de un discurso interesado y parcial o de una realidad social. Da lo mismo, porque el pensamiento cobra vida en el punto en el que alguien empatiza con esa triste forma de ver el mundo y actúa según sus directrices.

Seguramente lo fácil será creer que el problema de las drogas consiste en una elección desafortunada que cualquiera en un momento dado podría no haber hecho. Y sin embargo yo no creo que sea así, porque no veo las drogas como un problema en sí mismo, sino como una consecuencia. La consecuencia directa de sentir que la alternativa es elegir una hipoteca, un coche, o un traje de marca. O en todo caso una vida monótona que perfectamente puede consistir en desperdiciar cinco días a la semana pensando en el sexto, para pasar el séptimo lamentando todos los anteriores, repitiendo ese ciclo hasta la saciedad entre lugares insulsos y gente distante y vacía, más por actitud que por condición.

Desde luego que ante ese panorama la campaña (o sucesión de las mismas) institucional que exige que todos digamos "NO" pierde fuerza de forma drástica. Porque la pregunta lógica que surge a continuación es la razón por la cuál debemos decir que no, que realmente después de pasar media vida sumidos en la apatía que el sistema neoliberal impone, no es necesario evadirse artificialmente para sentirse bien. A tope, dicen, sin drogas. A tope en un local con sonidos a un nivel que de ninguna forma permite siquiera entablar una conversación, y rodeados de gente que el resto del tiempo ignoramos de forma persistente pero que en ese momento, ubicados en el ambiente prefabricado al efecto, debemos sentir cercanos, transformarlos de feroces competidores a compañeros de festejos, de juegos sexuales y de lo que se tercie, porque mientras suene la música tenemos que relacionarnos. Algo así como en el juego de las sillas. Y todo esto, según los expertos en la materia, se debe hacer de forma natural, sin factores químicos externos, trastornos bipolares, ni ninguna otra ayuda que pueda trampear el asunto y hacerlo un poco más fácil.

Y el método para convencernos de todo esto está en afirmar que las drogas son el camino de la perdición, que la única información que necesitamos al respecto es que, al margen de que te hagan sentir de puta madre durante unos momentos (y últimamente hasta esto se niega), son malísimas. Y sin más deberíamos renunciar a ellas, salvando de la quema, eso sí, a todas aquellas sustancias que forman parte de la economía básica del imperio, y que por tanto hay que mantener dentro de un cierto nivel de prestigio.

Eso sí, la renuncia no incluye buscar otras formas de vida, en absoluto. El mérito precisamente consiste en tragarse 8 horas al día en un trabajo que no te motiva lo más mínimo para llegar a fin de mes con la holgura suficiente que te permita además de sobrevivir adquirir una serie de necesidades creadas que lejos de satisfacer necesidad alguna solamente contribuyen a crear las siguientes de la lista, asistir al mismo local debidamente acondicionado para el aturdimiento y la incomunicación al que asiste todo el mundo, y así todo pasárselo como los indios tomando sólo cocacolas (recordad, la bebida de la generación que sabe divertirse, la que no necesita beber para olvidar su hipoteca a 50 años o su contrato basura en la ETT de turno).

Y claro, después resulta que la cosa no funciona, la campaña en busca de sufridos y sobrios heroes de discoteca fracasa estrepitosamente, las estadísticas empeoran a un ritmo estremecedor porque aqui se coloca hasta el gato, y los mandamases encargados de hacer publicidad absurda se rasgan las vestiduras y se sorprenden de que repetir una y otra vez que esa sustancia que te ayuda durante unos instantes a ser feliz de la forma en la que nos han negado el derecho a serlo durante el resto de nuestra vida, es lo que nos perjudica enormemente.

Si, las drogas son muy malas, a mi tampoco me cabe duda, pero no deja de ser paradójico que eso nos lo cuenten los que han construido y trabajan en sostener un sistema que las hace preferibles a la realidad cotidiana. No pretendo hacer una apología de nada, pero quizás habría que plantearse qué es lo que mata mas rápido, no sólo en sentido literal. Y no por elegir una u otra cosa, sino para saber que es lo que merece más prioridad a la hora de ser eliminado cuanto antes de esta sociedad. Porque además es de prever que una vez eliminadas las causas, inmediatamente cesarían los efectos. Pero claro, eso ya es pasarse del límite establecido, cruzar la línea donde defender lo políticamente correcto empieza a no ser rentable, porque lo primero es lo primero, y el tema que nos ocupa al fin y al cabo solo un daño colateral. Basta con fingir que se intenta solucionar para que la cuestión surta efecto, nadie pide que esto se lleve hasta las últimas consecuencias.
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Escrito por Yosi_ el jueves, 5 de julio de 2007

Parece que la situación tenía que salir por algún sitio. El absurdo que como de costumbre arrastra a las masas entre mentiras y alarmismos rancios necesitaba con urgencia de una respuesta contundente, lo que en términos políticos equivale a salirse por la tangente, ya que al parecer hasta el argumento mas razonable cae rendido frente a la repetición de los tópicos manidos de siempre. Que por cierto, cabe preguntarse si el problema de debilidad estructural se sitúa en los "brillantes" oradores, en la enorme destreza intelectual de la audiencia, o tal vez esté como de costumbre tambaleándose indecisa entre tanta ineptitud.

Da igual, y lo más triste es que hasta el momento este texto es totalmente atemporal. Podría estar hablando de casi cualquier acontecimiento de masas donde todo se reduce a la explotación de slogans y panfletos simplistas. Pero hoy vengo a hablar de la limosna del presidente. De verdad que me sorprende una salida del tiesto de semejantes características y hay que reconocer la originalidad teniendo en cuenta los temas de conversación y batalla habituales de la clase política. Hablo del hecho de que Zapatero, cual anciano y entrañable abuelo de familia numerosa se haya sacado de su vieja chaqueta de pana una propina para todo aquel que tenga la deferencia patriótica de tener descendencia. Algo que yo hasta hoy consideraba una decisión de enorme gravedad y trascendencia va a verse condicionado, según nuestro eficaz gobierno, por una prima de 2500€ por cabeza traída al mundo.

No puedo evitar echarme a temblar, en caso de que eso sea cierto, al pensar en el tipo de persona cuya balanza se inclina en uno u otro sentido a la hora de sopesar la maternidad (o paternidad) en función de una suma de dinero que ni siquiera cubre los gastos de un trimestre de una familia media. Porque podría llegar a entender que la dificultad de asumir la manutención que una criatura requiere resultara un fuerte condicionante, y que el hecho de encontrar un mecenas dispuesto a sufragar la broma marcase realmente la diferencia. Pero no, no se da el caso, esa miseria no le puede dar seguridad a nadie con dos dedos de frente. Y yo me niego a creer que haya gente así, quiero pensar que a pesar del enorme fracaso educativo de los últimos tiempos que podría suscitar desconfianza y sugerir una dejadez esperpéntica de las responsabilidades pedagógicas parentales, las personas al menos en ese aspecto aún tratan de hacer las cosas bien, motivadas por sentimientos mas nobles que un miserable puñado de monedas.

Siento ser malpensado, pero la única conclusión lógica a la que puedo llegar es que esto haya sido una maniobra de distracción de los temas que escuecen al ejecutivo (como suele pasar cuando se presta oidos a palabras necias). Supongo que habrá quien diga que "menos da una piedra" y que más vale encontrarse con eso que con nada. Puede ser, no lo sé, yo siempre creí que de nada sirve ir por la vida regalando peces a quien tiene hambre, que lo que realmente puede solucionar las cosas es enseñar a esa gente a pescar. Soluciones reales, a largo plazo, no limosnas a destiempo, sin razón, sin fundamento, y sin proporción de ningún tipo (porque al margen de la inutilidad de la medida, no deja de ser paradójico que se dedique la misma cantidad de euros a una familia de multimillonarios que a quien no llega a fin de mes).

De nada sirve maquillar lo triste de la situación con amagos de política social mientras por debajo de la mesa se pacta con el empresario en detrimento de todos los demás, mientras se alega como motivo de alegría que ha subido la economía cuando lo único que ello implica es que el Banco de Santander ha crecido en bolsa (lo cual a su vez quiere decir que hay mas millones de "pringaos" dejándose la vida en una hipoteca, por cierto). Porque repartir donativos a estas alturas mientras el salario mínimo permanece muy por debajo del precio de alquiler de una vivienda en cualquier ciudad de tamaño medio es, aparte de inútil, muy indigno. Ya está bien de actuar de cara a la galería, de llamar democracia a una sucesión de campañas de marketing, ya está bien de mostrar de forma tan desvergonzadamente evidente que es mucho más importante tener el poder atado y bien atado que solucionar los problemas del pueblo. Porque ya que es imposible pedir honestidad, honradez o altruismo, al menos podríamos exigir que no nos tomen por tontos a la puta cara.
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Escrito por Yosi_ el martes, 3 de julio de 2007

Siendo obvio a estas alturas que casi cualquiera que se haya puesto ante un ordenador ha utilizado el buscador de Google en una u otra ocasión, puede parecer ridículo tratar de hacer un manual sobre su utilización, más que nada porque es una de las herramientas más simples e intuitivas (posiblemente de ahi su enorme éxito) que uno se puede encontrar en la red. Está claro que, obviando a quienes aún se dirigen a Google como si fuera una persona, la inmensa mayoría sabe introducir las palabras clave, eliminando preposiciones y demás elementos vacíos de contenido semántico, para lograr una búsqueda de la mayor eficiencia posible.

Sin embargo hay ciertos parámetros que sin ser imprescindibles se pueden añadir a una busqueda para obtener resultados más satisfactorios:

  • Operadores lógicos. El uso de 'AND' restringe el hecho de que todas las palabras deban aparecer en la búsqueda. El parámetro OR es excluyente, implica que los conceptos separados por el mismo no pueden aparecer simultáneamente en ningún resultado, sólo uno u otro. En el caso de '-' implica que lo que vaya a continuación no debe aparecer en el resultado de la búsqueda.


  • El comando 'site:'. Es muy útil en el caso de que se quiera localizar algo dentro de una página web que no disponga de buscador interno. Ya que restringe las busquedas al contexto de la ruta especificada. Por ejemplo introduciendo en google 'site:http://blog.eldelweb.com linux' se realizaría una busqueda del término 'linux' exclusivamente en esta comunidad de blogs.


  • Comando 'intitle:'. Se utiliza para realizar la búsqueda de la palabra que se escriba a continuación sólo dentro del título de la web. Para introducir más de una palabra se utiliza 'allintitle:'.


  • Comando 'inurl:'. Es similar al caso anterior, salvo que busca únicamente en la dirección url. Análogamente se puede emplear 'allinurl:'.


  • Comando 'link:'. Se emplea seguido de una dirección url para saber cuantas páginas tienen un enlace dirigido hacia ella. Sin embargo he comprobado que no siempre funciona de forma correcta, en muchas ocasiones omite parte de los resultados que debiera mostrar.


  • Comando 'define:'. Muy util para buscar definiciones de cualquier palabra, incluso de nombres propios, marcas o acrónimos en varias fuentes que vienen indicadas junto al resultado.


  • Comando 'related:'. Devuelve un resultado de páginas que a juicio de google estén relacionadas con la url suministrada en la busqueda.


  • Comando 'info:'. Facilita toda la información sobre una url, proporciona links a las busquedas de varios comandos ya indicados en este post


  • Comando 'cache:' Muestra las páginas almacenadas en el cache de google.


Como ya dije al comienzo, todas estas funciones no son en absoluto necesarias, pero si que ayudan a realizar busquedas realmente eficientes, de forma que podamos disponer de una herramienta más potente si cabe, para localizar más rápidamente y de forma exacta el resultado buscado y evitar el tener que navegar por varias páginas de contenido inútil.
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Escrito por Yosi_ el viernes, 29 de junio de 2007

Es bastante común en los tiempos que corren que los puertos que sirven como conexión entre una red local e internet den problemas que un usuario novato en principio no sabe solucionar. Tanto en juegos en red, como en programas de descarga p2p como emule o a la hora de crear un servidor web, ftp, etc... es necesario que ciertos puertos estén abiertos y dirigidos hacia el pc que necesita utilizarlos, y sin embargo es casi seguro que esto no sea así por defecto. Sin ánimo de sentar cátedra en la materia ni de aportar unos conocimientos de los cuales carezco, voy a tratar de dar una explicación a nivel coloquial acerca del tema.

Para empezar conviene aclarar que un puerto no es mas que una vía por la cual una aplicación recibe o envía datos a algún lugar externo al servidor local. Cada IP en internet tiene asignados más de 65000 puertos de los cuales unos cuantos tienen una finalidad predefinida ( el 21 para FTP, el 80 para HTTP, el 23 para Telnet, etc...) mientras que otros pueden ser utilizados por cualquier aplicación con total libertad. Para cada una de esas direcciones numéricas existen dos tipos de puertos, TCP y UDP. La diferencia entre ambos es que el TCP dedica mas recursos a la seguridad o comprobación de errores entre otras cosas, mientras que el UDP prescinde de ello obteniendo a cambio una mayor velocidad de transferencia.

Por lo general las redes formadas por un solo pc conectado directamente a internet no crean problemas, ya que cada puerto solamente puede ser direccionado a un solo destinatario, y sólo él mismo puede realizar alguna transmisión. En el caso de una red local mas compleja en la que haya varios ordenadores conectados a un router que a su vez este conectado a internet, la cosa se complica, y es necesario mapear los puertos en la IP local que vayan a ser utilizados, para que los datos puedan ser correctamente dirigidos hacia su destino. Para realizar esta operación es necesario conocer el puerto que se va a utilizar y la IP que corresponde a nuestro equipo dentro de la red local. Esto se puede averiguar fácilmente ejecutando “command” y escribiendo “ipconfig” en caso de Windows XP, o “ifconfig” en la consola de GNU/Linux.

Una vez conocido este dato será necesario indicárselo al router mediante el método que corresponda dependiendo del modelo. Algunos disponen de un programa dedicado para ello, pero lo mas común es acceder a la aplicación web escribiendo en el navegador la dirección IP de la puerta de enlace (se obtiene de la misma forma que la IP local antes indicada), e introduciendo un password que si no se ha modificado será el que el fabricante establece por defecto y que se podrá encontrar en las instrucciones del aparato. El interfaz de cada router en concreto varía, así que no es posible dar un método general para realizar la operación, si bien en adslzone.net se pueden encontrar tutoriales para los modelos de routers mas frecuentes en el mercado.
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Escrito por Yosi_ el lunes, 18 de junio de 2007

Aprovechando que estoy en mi propio blog y escribo lo que me sale del alma, me atrevo con un tema que posiblemente en otro lugar me costaría una caída dramática del karma, un linchamiento público o, hablando de la calle, incluso algún tipo de enfrentamiento físico. Por supuesto hablo del acontecimiento del día, de la semana, del año. Del acontecimiento que mueve el ocio de un tanto por ciento monstruoso y absurdo (por homogéneo) de la sociedad española. Supongo que a estas alturas cada persona que lea esto tendrá en la cabeza preparado el "y tu más" con el opio popular de turno, que haberlos haylos muchos y variados, nadie lo niega, aunque creo ser objetivo si aseguro que pocos provocan en las masas un comportamiento tan irracional, tan provocativo y tan peligroso.

Ahora mismo, como al final de cualquier campeonato de liga que termine con la victoria de uno de los grandes, media España está de fiesta mientras la otra media está de luto. Eso tampoco tiene demasiado de novedoso, porque en el pais de mentalidad binaria en el que vivimos eso pasa casi en cualquier acontecimiento público.

Quizás un hecho relevante en este caso sea que gran parte de los que están de celebraciones, lo están a sabiendas y a causa de la profunda tristeza de los otros, y viceversa. La competitividad deportiva no tiene nada de malo, por supuesto que no, y puedo llegar a ver bastante natural que a modo de juego cada uno se posicione en uno de los posibles bandos de la contienda en función de cercanía geográfica, simpatías, preferencias crómaticas, etc... y disfrute de la victoria de "los suyos" lanzando pequeñas puyas hacia el bando rival. También puedo comprender que el oponente vencido se encuentre de mal humor, picado a causa del pequeño fracaso de sus preferidos. Lo que desde luego no me cabe en la cabeza es que alguien siga un deporte disfrutando de los fracasos de alguno de los participantes. No se, y me gustaría saber, que tipo de frustración lleva a una persona a recrearse en la desgracia (porque se interpreta como una verdadera desgracia personal) de quien en su vida le causó daño alguno, de alguien que ni siquiera conoce, teniendo como único motivo de odio el haber elegido un equipo distinto.

Hasta aquí solamente hemos hablado de los extraños efectos psicólogicos que tiene el fútbol sobre el personal, que pueden resultar curiosos, incomprensibles desde mi punto de vista, pero en cualquier caso inofensivos y respetables. Pero como todos sabemos para un sector importante de la población la cosa no queda ahí. Y no digo importante por número, claramente minoritario, sino por efectos. Porque si bien los ganadores raramente crean mas problemas que algún pequeño destrozo en el mobiliario urbano, los sufridos derrotados ni mucho menos se conforman con irse a su casa a esconder su desgracia (porque lo es, por si alguien no lo cree o lo duda), sino que deciden dar rienda suelta a esa agresividad contenida que, unos mas que otros, todos llevamos dentro después de una semana bien jodida y otra peor que se avecina, pagándolo a base de violencia física con quien menos tenga que ver con la debacle. Y en este punto ya empiezan a aflorar las enseñas políticas de un color u otro como disculpa ideólogica a los despropósitos que se avecinan.

Quizás lo más triste de todo esto es que apenas produce alarma social. Se asume como algo "normal", hoy por ti mañana por mi, tratando de disimular la salvajada de la mejor forma posible y echando tierra sobre el asunto. Porque al fin y al cabo es posible que De Juana Chaos esté recorriendo las calles en ese preciso momento, y a pesar de su reciente condición de peso mosca supone un peligro mucho mayor para la integridad física de los ciudadanos que un grupo de cientos de jovenes musculados, violentos y absolutamente embrutecidos a la caza de alguien que lleve la camiseta de un color diferente, cosa que desde varios días antes es previsible y que de hecho se espolea con gran irresponsabilidad desde todos los medios de comunicación públicos y privados.

Esta es la historia, en la que casi siempre pagan justos por pecadores, como en casi todas las facetas de la vida. Pero tal vez los inocentes también tengan que reflexionar sobre lo que produce una pasión tan desmedida, irracional y fuera de control como es este deporte, y plantearse lo que ocurre en situaciones como esta cuando la gente razonable no hace nada por cambiarlas. Igual hay que renunciar a los gritos enardecidos del fondo del estadio, a un puñado de audiencia o a la venta de unas cuantas entradas, pero este falso drama debería convertirse cuanto antes en una diversión sana sin más pretensiones, no seguir siendo una distorsión de las verdaderas preocupaciones de la vida, un focalizador de la atención pública, una desgracia a nivel personal o un agravante para odiar aún más a quienes viven a nuestro alrededor. Que no hace falta, para eso (desgraciadamente) ya nos sobran los motivos.
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Escrito por Yosi_ el domingo, 10 de junio de 2007

Hace ya tiempo que este juego anda rondando por la web, y también hace bastante que lo conocí y me aficioné a el. Durante un tiempo lo tuve olvidado, y ahora (con eso de que los exámenes dan para todo) lo he redescubierto y creo que es digno de ser difundido. Es una de esas creaciones al estilo de antaño, sin demasiadas aspiraciones a nivel técnico. Una de esas apuestas por la jugabilidad sin más parafernalia que tanto escasea ultimamente.

Antes de nada debo aclarar que es un proyecto llevado a cabo por una sola persona, que es totalmente gratuito y que se puede descargar de su página web, www.miniracingonline.com.



Básicamente se trata de un juego de fórmula 1 bastante peculiar. Utiliza unos gráficos muy sencillos pero atractivos, con un punto de vista cenital. El manejo es bastante simple, con una curva de aprendizaje muy rápida que permite realizar una conduccion digna en poco tiempo, pero que requiere de muchas horas de dedicación para hacer tiempos por vuelta competitivos.

A la hora de preparar el coche se puede elegir la carga aerodinámica, la velocidad punta, el control de tracción, la carga de gasolina y el tipo de neúmaticos, debiendo ajustar cada parámetro a las características concretas de cada circuito. El modelado físico del comportamiento de los monoplazas, sin ser especialmente complejo, cumple perfectamente con su función, dejando notar perfectamente las diferencias al modificar cualquier aspecto y haciendo que el set up sea un aspecto realmente importante.

Los circuitos disponibles son prácticamente inacabables, ya que el juego incluye un editor y es la comunidad la que diseña y envía a la web oficial sus creaciones. De esta forma se puede disponer de todos los circuitos oficiales del campeonato de F1, ademas de muchos conocidos y otros tantos surgidos de la imaginación de los aficionados.

Hay básicamente dos modos de juego, contrarreloj y carrera. El primero consiste en dar vueltas en solitario a un circuito tratando de hacer los mejores tiempos. Cada vez que se bate el record personal, el juego da la opción de subir el tiempo a la web y de esa forma conocer cual es tu posición respecto al resto de jugadores. Resulta realmente adictivo buscar la trazada para ir arañando segundos y acercarse a los tiempos en principio inalcanzables de los primeros clasificados.

En segundo lugar esta el modo carrera en el cual se puede competir online, via TCP/IP o en red local, con otros jugadores. Consta de los apartados de entrenamiento, clasificación y carrera, exactamente igual que un GP real. Durante el transcurso de la misma se pueden ir conociendo los tiempos por parciales, las vueltas rápidas, asi como el intervalo que te separa del resto de los coches, y al finalizar se muestra una estadística minuciosa con todos los datos que se puede desear conocer.

Como aspecto negativo se puede destacar el hecho de que solamente haya versión para Windows, debido a que utiliza Directx. En Linux hay quien ha conseguido emularlo con wine, pero con un rendimiento menor de lo que sería deseable y bastantes problemas. Por otra parte, otro fallo de bastante menor importancia es el hecho de que cuando se juega en red los coches rivales en ocasiones dan la sensación de desplazarse flotando, a trompicones, sin seguir una trazada lógica. De cualquier manera esto no afecta apenas a la jugabilidad, es un factor casi meramente estético.

En fin, un juego muy recomendable para los aficionados a la F1 que consideren más importante divertirse que exprimir la tarjeta gráfica.
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