Los trabajadores de Loza de San Claudio, que viven desde hace meses con la amenaza de un despido masivo, radicalizaron ayer sus protestas, con el corte de varias carreteras con barricadas de neumáticos incendiados. Los trabajadores, que secundaron masivamente la jornada de huelga convocada para ayer, cortaron a primera hora de la mañana la carretera nacional en el Espíritu Santo, una actuación que poco más tarde repetían en Puente Nora, en Lugones. Al filo de las 9 de la mañana, los trabajadores llevaron su protesta a la entrada a la ciudad por Fuertes Acevedo, cortando el acceso un poco antes de La Gruta.
«Estamos aquí porque ya no nos queda nada por hacer, ya lo hemos intentado todo», aseguraba pasadas las nueve de la mañana María José Mon, portavoz del comité de empresa de la Fábrica de Loza.
A mediodía, y coincidiendo con la sesión de investidura de la Junta General del Principado, los trabajadores se concentraron frente a la sede del Parlamento regional, tras una pancarta en la que se leía: «Trabajadores de Loza de San Claudio, no al cierre, sí al mantenimiento de los puestos de trabajo».En la concentración, se corearon consignas, como «guerra, guerra, guerra, San Claudio no se cierra» o pidiendo a «Areces, solución» al conflicto laboral.
Justo Rodríguez Braga, secretario general de UGT, y Antonio Pino, secretario general de CC OO, que estaban en la sesión de investidura de la Junta, salieron para dar su apoyo a los trabajadores concentrados en el exterior, al igual que el diputado del PP y ex concejal ovetense Alfonso Román López, y la diputada socialista, también ex concejala, Pilar Alonso.
El pasado martes los trabajadores mantuvieron una reunión con el empresario, Álvaro Ruiz de Alda. «Nos dio la impresión de que todo sigue como al principio», aseguró la portavoz de los trabajadores, que anunció que Ruiz de Alda niega que vaya a presentar a la Consejería de Industria un nuevo plan de viabilidad. «El empresario asegura que lo que se comprometió a presentar a la Consejería de Industria era un informe sobre los trabajadores, no un plan de viabilidad. Nos da la impresión de que el plan que encargamos los trabajadores, pese a que ha sido elaborado por personas de prestigio, para el empresario es papel mojado. Creemos que para él todo pasa por reducir la plantilla a 16 personas y dejar en la calle a los demás».
Los trabajadores hicieron un llamamiento a los políticos, instando a la «unidad» de Principado y Ayuntamiento frente al problema. «Areces y Gabino de Lorenzo deben ponerse de acuerdo, aquí hay 140 familias afectadas, y estamos dispuestas a luchar porque estamos convencidos de que la fábrica es viable». Respecto a si hay ofertas sobre la mesa para comprar la fábrica, los trabajadores afirman que Ruiz de Alda negó haber recibido alguna.
Los trabajadores de Loza de San Claudio que ayer acudieron al banco pudieron retirar sus salarios atrasados, de abril, mayo y los atrasos de 2006, después de que Cajastur aceptara unos pagarés de la empresa. «El hecho de que se acepten pagarés tras un año conflictivo demuestra que se puede tirar para adelante», afirmó Mon.