Escrito por ObservatoriuLlaboral el llunes, 25 xunu de 2007
Los empresarios dicen que en Asturias les falta gente que trabaje en el metal, en la construcción, en la hostelería y el comercio. Lo curioso es que, según el Observatorio del Inem, esos son justamente los puestos que están ocupando preferentemente los asturianos que emigran. La conclusión, para los sindicatos, está muy clara: "los empresarios asturianos están ganando ahora más que nunca y lo dedican a todo menos a lo que hace falta, que es invertir en la formación de sus trabajadores y reconocerles su valía", lamenta José María Guzman Pacios, desde CCOO. Ante semejante panorama, "los jóvenes y los profesionales asturianos se marchan fuera, claro, porque en cualquier parte hay empleo de más calidad", denuncia este responsable de negociación colectiva.
Su reflexión es compartida también en UGT, donde leyeron con detenimiento la información publicada ayer por este periódico revelando que, al menos desde el año 2000, se viene dando una redistribución de la riqueza contraria a los trabajadores. Si a principios de milenio los salarios suponían el 49,12% de la riqueza asturiana medida en términos de Producto Interior Bruto (PIB), a finales del 2005 los asalariados veían reducida su participación al 46,96%. En ese reparto, a cambio están ganando peso los beneficios empresariales y los impuestos.
"Es aberrante que aún con esto salga Vigón --el presidente de la patronal asturiana-- reclamando moderación salarial", criticaba el responsable de jóvenes de UGT, Abel Suárez.
En la época de la reconversión, se achacaba la emigración asturiana a la falta de puestos de trabajo, pero el crecimiento de los últimos años parece haber cambiado los problemas de la clase trabajadora, al decir de los sindicatos. "Es verdad que hemos recuperado los puestos de trabajo que teníamos en los años 80"--valora Pacios-- "pero es que los empresarios nos están cambiando aquellos puestos estables y bien pagados por otros precarios y con sueldos para llorar".
"Ya no falta mano de obra", sentencia Abel Suárez, para quien si los empresarios no encuentran profesionales "es sencillamente porque no los pagan. Un trabajador cualificado prefiere estar fuera de Asturias, porque sabe que va a estar infinitamente mejor valorado".
"La gente está marchando fuera porque aquí estamos en un círculo vicioso que alenta una patronal cuya política es totalmente contraria a lo que demanda el siglo XXI", responsabiliza Pacios. Según la lectura de este sindicalista, en estos tiempos lo provechoso es que el empresariado dedique "estos beneficios récords para invertir en formación y para desarrollar una investigación y desarrollo (I+D) con la que tener una producción de calidad y estable; es decir, deberían hacer lo contrario de lo que hacen". Cuando ganan dinero "la patronal dice que ganamos todos, pero el problema es que solo lo gastan ellos", agrega Suárez.
Su reflexión es compartida también en UGT, donde leyeron con detenimiento la información publicada ayer por este periódico revelando que, al menos desde el año 2000, se viene dando una redistribución de la riqueza contraria a los trabajadores. Si a principios de milenio los salarios suponían el 49,12% de la riqueza asturiana medida en términos de Producto Interior Bruto (PIB), a finales del 2005 los asalariados veían reducida su participación al 46,96%. En ese reparto, a cambio están ganando peso los beneficios empresariales y los impuestos.
"Es aberrante que aún con esto salga Vigón --el presidente de la patronal asturiana-- reclamando moderación salarial", criticaba el responsable de jóvenes de UGT, Abel Suárez.
En la época de la reconversión, se achacaba la emigración asturiana a la falta de puestos de trabajo, pero el crecimiento de los últimos años parece haber cambiado los problemas de la clase trabajadora, al decir de los sindicatos. "Es verdad que hemos recuperado los puestos de trabajo que teníamos en los años 80"--valora Pacios-- "pero es que los empresarios nos están cambiando aquellos puestos estables y bien pagados por otros precarios y con sueldos para llorar".
"Ya no falta mano de obra", sentencia Abel Suárez, para quien si los empresarios no encuentran profesionales "es sencillamente porque no los pagan. Un trabajador cualificado prefiere estar fuera de Asturias, porque sabe que va a estar infinitamente mejor valorado".
"La gente está marchando fuera porque aquí estamos en un círculo vicioso que alenta una patronal cuya política es totalmente contraria a lo que demanda el siglo XXI", responsabiliza Pacios. Según la lectura de este sindicalista, en estos tiempos lo provechoso es que el empresariado dedique "estos beneficios récords para invertir en formación y para desarrollar una investigación y desarrollo (I+D) con la que tener una producción de calidad y estable; es decir, deberían hacer lo contrario de lo que hacen". Cuando ganan dinero "la patronal dice que ganamos todos, pero el problema es que solo lo gastan ellos", agrega Suárez.
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