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Escrito por na el lunes, 9 de marzo de 2009

Me gustaria decirles algo: estais en otro nivel.
Y me gustaría decirlo, aun sabiendo que no sirve de nada hacerlo.
Que sólo sirve lo que descubres por tí misma.
Pero...¿cómo vas a descubrir lo que ni siquiera te planteas?
¿Cómo encontrar lo que no buscas?
¿Cómo saber en qué nivel estás, si no sabes qué niveles hay, qué niveles puede haber?
En nuestros dicotómicos modelos explicativos, tenemos dos planos. El cuerpo y el alma. Y nos quedamos tan panchas. Uno existe. Y el otro, si quieres te lo crees, y si no, no va a cambiar na. Porque ni nos planteamos descubrir si hay algo mas.
Una cosa tengo clara:
algo aqui no cuadra.
Normalmente las cosas casi nunca son sí o no.
Entre la aceptación total y la negación absoluta, suele haber una serie de matices. Una serie de peldaños que te van llevando de un nivel a otro ¿Y si en esto no fuera diferente?¿Y si no solo fueramos un cuerpo? ¿Y si lo que cientificamente entendemos por cuerpo, sólo fuera el primer nivel de algo mas complejo?
en las peliculas que me monto, los ascensores estan trucados. nos llevan del sotano a la azotea. del plano fisiologico, al más alla. si queremos saber que hay en el medio, tendremos que usar las escaleras. qué platónica la idea. como para adueñarse de ella.
y no podeis pedir que nadie os siga. un error estadisticamente frecuente. moda del XIX, de esas manis y el movimiento de fuenteovejuna...
estamos en otro nivel. hay que seguir adelante.
no podemos esperar a ser suficientes para ser.
si quieres saber lo que hay en el medio, ponte en marcha.
inicia tu camino.
en teoria, solo la practica puede hacer posible teoricum.
na de lo que cuente cambiara eso.
lo demas, seguirá siendo tan hueco como las palabras que creamos,
esas en las que creemos.
Embutidos en un ego que, prepotente,
ha cortado las raíces con lo que le trasciende.
Es solo cuestion de tiempo,
que al menor soplo de viento,
nos derrumbemos.
como los árboles de los jardines que diseñamos.
tan alineados ellos, tan alienados.
sólo perdiendote en el bosque, podrás entender.
y así es como empiezan la mayoría de los viajes iniciáticos de nuestros cuentos descafeinados. el prota se pierde, afronta unos retos, y pasa a otro nivel donde comera perdices.
hasta el siguiente cuento.
la siguiente dificultad.
cuando te adentras en todo esto, tomas consciencia de un tipo de poder brutal. lo llamamos poderes para-normales, ciencia-ficcion, nos negamos a saber. nos seguimos creyendo los cuentos. nos dicen que es muy peligroso que cierto tipo de conocimiento llegue a las manos equivocadas. en mi opinión, solo podemos prevenirlo haciendo que llegue a todas las manos. históricamente lo hemos hecho al reves, y no nos ha ido muy bien.
lo mas gracioso de todo, porque tiene su coña la cosa, es que no nos hace falta creer en azoteas ni ostias para airear el sotano. que es lo que se trata la cosa. que puede llevar toda la vida limpiar el sotano en el que nos pudrimos. y es por ahi donde hay que empezar. tomar conciencia del cuerpo. de la respiracion, de la postura, obserbar tus necesidades fisiologicas de hambre, de sueño, de sexo. y ser consciente. hay todo un mundo ahi. un mundo por cambiar. si te fijas, es lo primero en lo que socializamos. cortando nuestras vias de conocimiento mirando el reloj. o algo peor.
pero pese a todo, hay algo mas. algo mas que la vida de la lombriz que vive para comer y come para vivir. y trabaja porque se cree que es la unica forma de comer.
algo que nos corrohe las entrañas. algo insoportable que nos obliga a destruirnos usando, entre otras cosas, drogas para evadirnos. y todo esto porque no escuchamos al cuerpo. por eso para empezar tengo que limpiar mi templo.
ahora que me habia acostumbrao a mi estercolero.
2 Comentarios Temas relacionados: Paranoies 

Enviado por Cronos el jueves, 1 de enero de 1970

¿Y si la forma de cambiar el mundo es cambiarse a uno mismo? Creo que ese es nuestro limite, tan inaceptable a veces. Y ni siquiera es que tengamos mucho control sobre nosotros mismos. Menos del que solemos creer.
Enviado por na el jueves, 1 de enero de 1970

eso es: menos del que solemos creer.
agradezco tu comentario.

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