RAÚL ÁLVAREZ/GIJÓN
La plantilla del hospital de Jove asegura que todos los pacientes de Gijón, y no sólo los adscritos a su centro, notarán en los próximos años las consecuencias de la diferencia con las condiciones de la red pública. En una intervención en el programa de Canal 10 'La lupa', el portavoz del comité de empresa, el representante del SIMPA Alberto Riera, señaló que la falta de médicos a la que se enfrentará en los próximos años el sistema sanitario hará necesaria una mayor coordinación con Cabueñes. «Acabaremos por tener la misma gerencia y necesitaremos unos recursos similares. Pero será imposible si seguimos recibiendo una financiación inferior a la que necesitamos», opinó.
La batalla por la integración en la red pública, añadió, es tan importante para los usuarios como para los profesionales, pues los pacientes de La Calzada y Carreño adscritos a Jove no tienen la opción de elegir y reciben a cambio prestaciones menores que otros. El delegado de UGT, José Luis Molins, explicó que sólo hay un sanitario para todas las instalaciones en el turno de noche, un solo fisioterapeuta y un asistente social. Riera apostilló que Jove recibe menos dinero que Mieres o Arriondas, cuyo tamaño está ligeramente por debajo.
Los dos sindicalistas rebatieron al consejero Rafael Sariego, que mantiene que las condiciones laborales de la platilla ya se han homologado con el resto de los trabajadores del Sespa. «No es verdad ni en la carrera profesional, ni en la antigüedad ni en la jornada. En todo caso, lograremos en 2008 las condiciones que los demás tenían en 2006», dijo Riera.
Los trabajadores consideran «anacrónico» el modelo de la fundación sin ánimo de lucro que dirige el centro. En su directiva sólo hay una persona con experiencia en la gestión sanitaria y las relaciones entre los patronos y el comité de empresa, señalaron, son «distantes».
- Vía El Comercio