El grupo estadounidense Milliken cumplió el compromiso de permanecer un lustro en Asturias a cambio del dinero público
Oviedo, Ángel FIDALGO
El cierre de la factoría de Autotex Airbag, en el Parque Tecnológico de Llanera, traspasó las fronteras nacionales y llegó a Bruselas. La Comisión Europea desvela ahora que la multinacional estadounidense Milliken recibió 6,6 millones de euros de fondos públicos por mantener abierta la factoría asturiana durante cinco años. Si hubiese adelantado el cierre sólo 24 horas antes de cumplir el lustro, el grupo empresarial hubiese tenido que devolver el dinero público recibido. El cierre de Autotex se saldó con la marcha al paro de 205 trabajadores con edades comprendidas entre 45 y 50 años.
El eurodiputado español de IU Willy Meyer presentó en el Parlamento europeo una batería de preguntas para denunciar un nuevo caso de deslocalización empresarial y de aprovechamiento de las ayudas públicas a la creación de empleo.
La Comisión Europea desvela en su respuesta al europarlamentario Meyer que Autotex recibió ayudas públicas por un valor global de 6,6 millones de euros, casi 1.100 millones de pesetas. Unos dineros que procedían de las arcas de todas las administraciones públicas: Unión Europea, Gobierno de España y Ejecutivo del Principado.
La mayor cuantía de las ayudas percibidas por Milliken para su planta asturiana fue de 5,7 millones de euros, repartidos a partes iguales por la Administración central, a través de los fondos mineros negociados con el Gobierno regional y los sindicatos, y del Instituto de Desarrollo Económico del Principado de Asturias (IDEPA).
Las ayudas europeas, por su parte, ascendieron a 974.898,68 euros. El 70 por ciento procedía directamente del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) y de su programa multirregional «Mejora de la competitividad y desarrollo del tejido productivo».
Esta ayuda se concedió en dos etapas. Una inicial de 629.656,34 euros, que correspondía a una inversión de 7.870.704,27 euros por parte de Milliken. Ésta se concedió el 21 de junio de 2001. Una segunda subvención, de 345.242,34 euros, correspondiente a una inversión de 3.836.026 euros, se concedió el 4 de diciembre de 2002.
La normativa europea prevé que las ayudas concedidas a las inversiones para la creación de empleo están condicionadas al mantenimiento del proyecto empresarial durante un período de cinco años. Y Milliken lo cumplió al pie de la letra. Pero pasado el lustro decidió desmontar la factoría, abandonar el proyecto y a los 205 empleados y buscar nuevos paisajes.
- Vía La Nueva España