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"Harto de ser lo que se espera, harto de hilar para sentirme inteligente..." 
Escrito por Yosi_ el jueves, 23 de agosto de 2007

Hay ocasiones en las que se hace absolutamente inexplicable el éxito que puede tener en internet algo que a primera vista puede parecer ideado para alejar al potencial público en lugar de atraerlo en la medida de lo posible. Es el caso de Myspace, una comunidad extremadamente popular que trata de ser una mezcla de blog, fotolog, página personal y discográfica multinacional, agrupando los inconvenientes de todos ellos y apenas mostrando un atisbo de lo que puede llegar a ser cada uno de ellos por sí solo.




Empezando por el aspecto, es evidente que el diseño resulta recargado y confuso a más no poder, en la mayoría de los casos con colores y fondos en lucha abierta por ganar protagonismo, con un contenido disperso, ubicado de forma arbitraria, y ante todo saturando la percepción de cualquiera que busque información concreta de cualquier clase. Es el perfecto ejemplo de cómo mostrarlo todo y al mismo tiempo conseguir que el potencial público no vea absolutamente nada. Es posible que esto sea en parte responsabilidad de los usuarios, pero a juzgar por los resultados debe ser francamente difícil lograr una disposición que de sensación de limpieza y organización. Al menos yo todavía no he visto ninguna muestra de ello.



Por otra parte, siguiendo con el mismo tema, los autores del sitio, buscando la simplicidad a la hora de diseñarlo u olvidando que hoy por hoy casi todas las webs contienen un cómodo menú que te permite desplazarte de forma sencilla por cualquier área de las mismas, decidieron retomar la horrorosa costumbre de las webs amateur 1.0 de antaño, cuyo contenido solía aparecer en una sola página obligándote a navegar utilizando una barra de desplazamiento enorme y desproporcionada en la que cualquier pequeño movimiento implicaba perder por completo la referencia de lo que se estaba leyendo. Pero en este caso con el agravante de que lo que se debe cargar no es una enorme lista de texto e imágenes estáticas, sino una serie de módulos de Flash con música, vídeos y fotos, que hacen que el navegador se ralentice, avance a tirones y en muchos casos opte por el suicidio, ya sea congelando la pantalla o bien cerrándose en un acto de generosidad que sin duda protege nuestras retinas de tanta bazofia.



Es realmente complicado hacer las cosas peor, parece la antítesis de las normas que debe seguir cualquier diseñador para hacer una web usable, sencilla y bien organizada. Y sin embargo la comunidad de myspace sigue creciendo día tras día, a un ritmo muy superior a lo razonable. ¿Pero por qué?



Escrito por Yosi_ el viernes, 1 de junio de 2007

Admirando la última genialidad del maestro Rosendo y analizando las letras a bote pronto hay una que me ha llamado la atención especialmente y casualmente viene que ni pintada en relación con el último comentario referente al desilusionante panorama político a raiz de las elecciones. Desde mi punto de vista se desprende una mezcla de impotencia, decepción y resignación quizás interpretada de esa forma buscando la identidad o quizás en realidad compartida. Nunca se sabe, y precisamente en eso radica parte de la grandeza, en profundizar, sacar mil matices y seguir descubriendo algo nuevo en cada lectura, cada giro al disco y cada vuelta de tuerca a tu estado de ánimo.


En fin, lo que ya he dicho, pero de la forma que hubiera querido decirlo.



Ser el cuerpo del delito,

la documentación el único requisito.

Colosal colofón.

Es como partir la quilla en medio del tifón.



No podemos evitar caminar despacio

porque no queremos llegar

Solo vamos a encontrar restos del naufragio,


sueños en el fondo del mar



Es la eterna pesadilla de la contradicción;

es como sin ton ni son.

Colosal colofón.

Alguna vez maravillas y muchas decepción.



No podemos evitar caminar despacio

porque no queremos llegar.

Solo vamos a encontrar restos del naufragio.


Mucha sangre fría frente a la utopía.



Releer todo lo escrito, volver la vista atrás,

decir que no vas... ¡y vas!

Colosal colofón.

No poner la otra mejilla para poner las dos.



No podemos evitar caminar despacio

porque no queremos llegar.

Solo vamos a encontrar restros del naufragio.


Mucha sangre fría frente a la utopía.