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Escrito por na el lunes, 8 de junio de 2015

Lo que hoy traigo, fue escrito para ser practicado y divulgado.
Para ser difundido.
Con esa intención fue redactado: para ser conocido y reconocido.
Para ser irradiado y extendido en todas las dimensiones y sentidos:
Hacia dentro y hacia fuera.
Y también hacia los lados.
Hacia arriba y abajo.
Y en diagonal.
Hacia delante y atras.
En paralelo y en perpendicular.
En este lado y en los demás.
Sí, me doy cuenta, es tan enorme que se me va.
Y dejo que se me vaya porque ahora sé que no me pertenece, que no es mío.
Nunca lo ha sido.
Sé que está aquí, que formo parte.
Sé que necesita ser expresado y sé que dispongo de recursos para hacerlo.
Mis potencialidades humanas ya no son una posibilidad, se han convertido en una necesidad, tan vital como respirar.
Algo ha cambiado.
Ya no me da miedo sentir al alma.
Sé cómo llegar al borde sin salirme del centro.
Sin dejar que me arrastre la espiral de la pena, del dolor y la rabia.
Y puedo decir todo esto sin sentirme poseida y loca.
Y tanto se me va que me da por recordar que los recursos del planeta pertenecen a la humanidad entera.
A la vida entera.
Y esto que hoy, sin mérito alguno hago mío, es el mayor recurso que tengo.
De muchas formas ha sido explicado y no era capaz de entenderlo.
Esta en concreto la pego tal cual por cómo recorre el espectro.
Por cómo y cuándo me ha llegado.
Como todo lo que me llega, justo a tiempo.
Gracias.
Y ni las leyes, ni las creencias, por muy mayoritarias que se crean, pueden alterar la verdad desnuda que resuena a lo largo, ancho y profundo del tiempo y espacio que cohabito.
Aunque el premio por gritar su desnudez sea la cicuta, la cruz, la hoguera, la cuneta... nadie puede pretender adueñarse de esta herencia compartida.
Por poder pueden, claro, y por poder pretenden y a ratos parece que hasta lo consiguen.
Le plantan un copyright y se quedan tan panchys.
Fronteras, egos, etiquetas...
Y todo tiene dueñy, y todo tiene precio.
Y algo muere por dentro cuando consiguen que las necesidades humanas solo sean accesibles si las pagas.
La verdad no es negociable:
Y nadie más es responsable.




Thich Nhat Hanh
Cómo lograr el milagro de vivir despierto
(Un manual de meditación)


TREINTA EJERCICIOS PARA PRACTICAR LA ATENCION MENTAL

1. La media sonrisa
a) Media sonrisa en cuanto se despierte por la mañana: Cuelgue una rama o cualquier otro signo,
incluso la palabra “sonrisa” del techo o en la pared, de modo que la vea en cuanto abra los ojos.
Esta señal le servirá de recordatorio. Emplee unos segundos antes de levantarse de la cama en
regular la respiración. Haga tres respiraciones mientras mantiene la media sonrisa. Siga la
respiración.
b) Media sonrisa en los ratos libres: Mientras este en una sala de espera, o en el autobús, en una cola
de correos, o en cualquier lugar en el que permanezca sentado o de pie, semisonria. Inspire y
expire lentamente tres veces. Mantenga la media sonrisa y considere su propia naturaleza en el
foco de su atención.
c) Media sonrisa mientras escucha música: Escuche una pieza de música durante dos o tres minutos.
Preste atención a las palabras, música, ritmo y sentimientos. Sonría mientras observa su inhalación
y exhalación.
d) Media sonrisa cuando este irritado: Cuando se de cuenta de que esta irritado, semisonria. Inhale y
exhale tranquilamente, manteniendo la media sonrisa durante tres respiraciones.

2. Dejarse ir. Relajación
a) Dejarse ir en posición yacente: Túmbese de espaldas sobre una posición plana sin el soporte de un
colchón o una almohada. Mantenga los brazos extendidos a los lados y las piernas ligeramente
separadas, extendidas al frente, Mantenga una media sonrisa. Respire tranquilamente con la
atención enfocada en la respiración. Deje ir cada músculo del cuerpo. Relaje cada músculo como si
estuviera colgado a través del suelo o como si fueran tan blandos y flexibles como un trozo de seda
colgado de una cuerda, puesto a secar. Déjese ir totalmente, mantenga la atención solamente en la
media sonrisa y en la respiración. Identifíquese con un gato, completamente relajado ante un fuego,
con los músculos fláccidos, sin hacer resistencia a las caricias de nadie. Siga así durante 15
respiraciones.
b) Déjese ir en posición sedente: Siéntase en la postura del loto o en medio loto, o con las piernas
cruzadas, o plegadas al frente, o incluso en una silla con los dos pies tocando el suelo. Semisonria.
Continúe como en el ejercicio anterior.

3. Respiración
a) respiración profunda: Túmbese sobre la espalda (como en el ejercicio 2a). Respire uniforme y
suavemente, dirigiendo la atención al movimiento del estomago. Cuando comience a inspirar deje
que el estomago se eleve para llevar el aire a la mitad inferior de los pulmones. Cuando la mitad
superior de los pulmones comience a llenarse de aire, el pecho comienza a elevarse y el estomago
comienza a descender. No se canse. Continúe durante 10 respiraciones. La expiración será mas
larga que la inspiración.
b) Medir la respiración por las pisadas: Pasee lentamente y relajadamente en un jardín, a lo largo de
un río o en un sendero rural. Respire normalmente. Determine la longitud de su respiración, la
inhalación y la exhalación, por el número de pasos. Continúe durante unos minutos. Comience a
alargar la expulsión en un paso, pero no fuerce una inspiración mas larga, deje que sea natural.
Vigile cuidadosamente la inhalación para ver si existe el deseo de prolongarla. Continúe durante 10
respiraciones.
Ahora prolongue la expulsión un paso mas. Vigile si la inspiración se alarga un paso o no.
Prolongue la inspiración solamente cuando sienta que será agradable. Después de 10 respiraciones
vuelva a respirar normalmente.
Transcurridos unos cinco minutos puede comenzar de nuevo la práctica de alargar las
respiraciones.
En cuanto se sienta un poco cansado, vuelva a la normalidad. Después de varias sesiones de esta
practica, la inspiración y la expulsión serán de igual duración. No practique mucho tiempo; iguale la
duración durante 10 o 20 respiraciones antes de recuperar el ritmo normal.
c) Cuente la respiración: Siéntese en loto o medio loto o vaya a dar un paseo. Cuando inhale este
atento: “estoy inhalando”; cuando exhale este atento: “estoy exhalando”. Recuerde respirar desde el
estomago (3a). Cuando comience la segunda inhalación este atento: “estoy inhalando, dos”; y al
exhalar lentamente este atento: “estoy exhalando, dos”. Continúe hasta llegar a 10. Cuando halla
llegado a 10 vuelva a empezar por el uno. Siempre que pierda la cuenta vuelva a comenzar por el
uno.
d) Seguir la respiración mientras se escucha música: Escuche una pieza musical. Haga respiraciones
largas suaves y uniformes. Siga su respiración y sea el dueño de ella mientras permanezca atento a
los movimientos y sentimientos de la música. No se pierda en la música; continúe siendo el dueño
de su respiración y de si mismo.
e) Seguir la respiración mientras se mantiene una conversación: Haga respiraciones largas, suaves y
uniformes. Siga su respiración mientras escucha a un amigo y mientras usted mismo habla.
Continúe como en 3d.
f) Seguir la respiración: Siéntese en loto o medio loto o vaya a dar un paseo. Comience a inspirar
lenta y normalmente (desde el estomago) atento al hecho de que “estoy inhalando normalmente”.
Exhale con atención: “estoy exhalando normalmente”. Hágalo tres veces. La cuarta alargue la
inspiración atento al hecho de que “estoy haciendo una inspiración larga”. Expulse con atención al
hecho: “estoy haciendo una larga expulsión”. Hágalo tres veces.
Ahora siga su respiración cuidadosamente, consciente en todo momento del estomago y los
pulmones. Siga la entrada y la salida del aire. Este atento a hecho de que “estoy inhalando y
siguiendo la inhalación desde el principio al fin. Estoy exhalando y siguiendo la exhalación desde el
principio al fin”. Continúe durante 20 respiraciones. Vuelva a la normalidad. Tras 2 minutos repita el
ejercicio. Recuerde mantener la media sonrisa mientras respira. Una vez que domine este ejercicio
pase al 3g.
g) Respirar para pacificar cuerpo y mente y realizar la Alegría: Siéntese en loto o medio loto.
Semisonria. Siga la respiración (3d). Cuando la mente y el cuerpo estén tranquilos, continúe
respirando muy suavemente atento al hecho de que “estoy inspirando y haciendo la respiración
corporal ligera y pacifica. Estoy expirando y haciendo la respiración corporal ligera y pacifica”.
Hágalo por tres veces, haciendo nacer el pensamiento siguiente con atención mental: “Estoy
inspirando y haciendo todo mi cuerpo ligero, pacifico y alegre”. Continúe por tres respiraciones
haciendo surgir el pensamiento: “Estoy inspirando mientras mi cuerpo y mente están alegres y en
paz. Estoy expulsando mientras mi mente y mi cuerpo están alegres y en paz”.
Mantenga este pensamiento con atención de cinco a treinta minutos, o durante una hora, según su
capacidad y del tiempo de que disponga. El principio y el final de la práctica deben ser relajados
tranquilos. Cuando quiera parar, cuidadosamente de masajes a los ojos y a la cara con las dos
manos y luego masajee los músculos de las piernas antes de volver a sentarse con normalidad.
Espere un momento antes de levantarse.

4. atención Mental de la posición y movimientos del cuerpo
a) atención sobre la posición del cuerpo: Puede ser practicada en cualquier momento y lugar.
Comience por enfocar la atención hacia la respiración. Respire más lenta y profundamente de lo
normal. Permanezca atento a la posición del cuerpo, bien este paseando, de pie, tumbado o
sentado. Sepa por donde pasea; sepa donde esta parado, donde yace, donde se sienta, Este atento
al propósito de su posición. Por ejemplo, puede estar consciente de que esta sentado en una verde
colina para refrescarse, para practicar respiraciones o simplemente para estar. Sino existe ningún
propósito determinado, sea consciente de que no existe propósito alguno.
b) atención a la preparación del te: Prepare te para servírselo a algún amigo o para usted mismo.
Haga cada movimiento lentamente, con atención mental. No deje pasar ningún movimiento sin ser
consciente de todos sus detalles. Dese cuenta de que sus manos sujetan la tetera por el asa. Dese
cuenta de que esta echando el te, aromático y caliente, en la taza. Siga con atención cada paso.
Respire más suave y profundamente de lo normal. Siga la respiración si la mente se dispersa.
c) La atención mientras se lavan los platos: Friegue los platos relajadamente como si cado uno de
ellos fuera un objeto de contemplación. Considere cada plato como la Autentica Realidad. Siga la
respiración para prevenir la dispersión mental. No trate de apresurarse para acabar cuanto antes.
Considere el lavado de la vajilla como la cosa más importante del mundo. Fregar platos es
meditación, y si no puede hacerlo con atención, tampoco podrá meditar mientras se sienta en
silencio.
d) La atención mientras se lava la ropa: No lave demasiadas cosas a la vez. Seleccione tres o cuatro
piezas de ropa cada vez, para lavarlas. Escoja la posición mas cómoda, ya sea sentado o de pie,
para prevenir un dolor de espalda, restriegue la ropa relajadamente manteniendo la atención en
cada movimiento de las manos y de los brazos. Preste atención al jabón y al agua. Cuando
terminado de frotar y aclarar, su mente y su cuerpo deben sentirse tan fresco como la ropa.
Recuerde mantener la media sonrisa y tome conciencia de la respiración cada vez que la mente le
distraiga.
e) La atención mientras se limpia la casa: Divida el trabajo en etapas: ordenar cosas y colocar libros,
etc., fregar el retrete, limpiar el cuarto de baño, barrer el suelo y limpiar el polvo, etc. Emplee tiempo
suficiente para cada cosa. Muévase lentamente, tres veces más lento de lo habitual. Concéntrese
plenamente en cada tarea. Por ejemplo mientras coloca un libro en la estantería, dese cuenta de
que libro es, dese cuenta de que esta colocándolo, tratando de ponerlo en un lugar específico. Sepa
que sus manos alcanzan el libro y lo recogen. Evite todo movimiento abrupto y áspero. Mantenga la
atención en la respiración, especialmente cuando la mente se distraiga.
f)La atención mientras se baña: Concédase 30 o 45 minutos para tomar un baño. No se apresure ni
un segundo. Desde el momento en que se prepara el baño hasta el momento en que se pone la
ropa limpia, deje que cada movimiento sea suave y lento. Tome conciencia de cada instante. Ponga
la atención en cada parte del cuerpo sin discriminación o miedo. Tome conciencia del contacto del
agua con el cuerpo. Cuando se acabe, su mente se sentirá tan en paz y ligera como su cuerpo. Siga
su respiración. Piense de si mismo que esta en un limpio y fragante estanque de lotos en el verano.
g) La atención en el guijarro: Siéntese en loto o medio loto. Regule la respiración como en el ejercicio
3c. Cuando su respiración sea lenta y uniforme comience a relajar todos los músculos mientras
mantiene la media sonrisa, como en el ejercicio 2a. Identifíquese con un guijarro que se sumerge en
un claro arroyo. Mientras se sumerge no hay intención de guiar el movimiento. Húndase hasta el
lugar de completo reposo sobre la apacible arena del lecho del río. Continúe meditando en el
guijarro hasta que su mente y su cuerpo estén en absoluto reposo: una piedra descansando en la
arena. Mantenga esa paz y ese gozo media hora, mientras vigila su respiración. Ningún
pensamiento acerca del pasado o del futuro puede apartarle de esa paz y de ese gozo. El universo
existe en ese momento presente. Ningún deseo puede apartarle de esa paz actual, ni siquiera el
deseo de llegar a ser un Buda o el deseo de salvar a todos los seres. Sepa que el deseo a ser un
Buda o salvar a todos los seres solo puede realizarse sobre la base de la paz pura de ese
momento.
h) Planear un día de atención mental: Seleccione un DIA de la semana, cualquier DIA, el que mejor
convenga a su situación. Olvide el trabajo que tiene que realizar los demás días; no organice
reuniones ni citas. Haga solo trabajos sencillos, tales como limpiar la casa, guisar, lavar la ropa o
quitar el polvo. Siga los métodos descritos en el ejercicio 4c. Luego prepare un poco de te (4b).
Puede leer las Escrituras o escribir cartas a los amigos íntimos. Luego de un paseo para practicar el
método de la respiración (3b, 3c y 3e). Mientras lea las Escrituras o escriba al amigo, mantenga la
atención, no deje que el Sutra o carta le lleve a cualquier otro sitio. Mientras lea los textos sagrados,
sepa que esta leyendo; mientras escriba la carta, sepa que esta escribiendo. Siga el mismo
procedimiento que cuando escucha música o charla con un amigo (3d, 3e). Por la noche, prepárese
una cena ligera, quizás solo un poco de fruta o un zumo. Siéntese en meditación una hora antes de
irse a la cama. Siga el método descrito en el ejercicio 4g, 3e o 3g. Durante el DIA, de un par de
paseos de 30 o 45 minutos. No lea antes de dormirse y en lugar de esto, practique una relajación
total (2a) durante 5 o 10 minutos. Sea amo de su respiración. Respire suavemente (la respiración no
debe ser demasiado larga). Siga los altibajos del estomago y pecho, los ojos cerrados. Cada
movimiento durante este DIA debe ser, al menos, dos veces más lento que lo habitual.

5. Contemplación de la Interdependencia
a) Contemplación de los cinco agregados: Busque una foto suya cuando era niño. Siéntese en loto o
en medio loto y comience a seguir su respiración como en el ejercicio 3e. Después de 20
respiraciones, comience a enfocar su atención en una foto situada frente a usted. Recréese y viva
de nuevo los cinco agregados de los cuales estaba hecho en el momento en que se tomo la foto: las
características físicas del cuerpo, sus sentimientos, percepciones, funciones mentales y conciencia
en aquella edad. Continúe con la respiración. No deje que los recuerdos lo seduzcan y venzan.
Mantenga esa contemplación durante 15 minutos. Vuelva su atención a su ser presente. Sea
consciente de su cuerpo, sentimientos, percepciones, funcionamiento mental y conciencia en el
momento actual. Vea los cinco agregados que le conforman. Hágase la pregunta: “¿Quién soy yo?”.
Deje que la pregunta arraigue profundamente, como una nueva semilla sembrada en tierra suelta y
regada con agua. La pregunta “¿Quien soy yo?” no debe ser una consideración abstracta a
considerar con un intelecto discursivo. La pregunta ¿Quién soy yo? No deberá confinarse en el
intelecto, sino ser entregada al cuidado de la totalidad de los cinco agregados. No trate de encontrar
una respuesta intelectual. Haga la contemplación durante 10 minutos, manteniendo una respiración
suave pero profunda para prevenir ser empujado a la reflexión filosófica.
b) La Contemplación del propio esqueleto: Túmbese en una cama, una esterilla o la hierba en una
posición en la que se encuentre cómodo. No use almohada. Comience a tomar contacto con la
respiración. Haga la contemplación de que todo lo que ha quedado de su cuerpo es un esqueleto
blanco que yace sobre la superficie de la tierra. Mantenga la media sonrisa y continúe siguiendo la
respiración. Imagine que toda su carne se ha descompuesto y desaparecido, que su esqueleto yace
en la tierra 80 años después de haber sido enterrado. Vea claramente los huesos de su cabeza,
espalda, costillas, caderas, piernas y brazos, los huesos de los dedos. Mantenga la media sonrisa,
respire muy suavemente con el corazón y la mente serenos. Vea que su esqueleto no es usted. Su
forma corporal no es usted, ni siquiera son de usted los sentimientos, pensamientos, acciones y el
conocimiento. Mantenga esa contemplación durante 20 o 30 minutos.
c) Contemplación de su verdadero aspecto antes de haber nacido: En la postura de loto o del medio
loto siga la respiración. Concéntrese en el punto del comienzo de su vida (A). Sepa que ese es
también el punto de partida de su muerte. Vea que tanto su vida como su muerte se manifestaron al
mismo tiempo: esta es porque aquella fue. La una no se sucedería sin la otra. Vea que la existencia
de su vida y de su muerte dependen la una de la otra: la una es el cimiento de la otra. Vea que
usted es al mismo tiempo su vida y su muerte, que ambas no son enemigas, sino dos aspectos de
la misma realidad. Entonces concéntrese en el punto final de doble manifestación (B) que,
erróneamente es llamada muerte. Vea que es ese punto final de la manifestación tanto de la vida
como de la muerte. Vea que no hay diferencia entre lo que hay delante de A o detrás de B.
d) La Contemplación sobre un ser amado que ha muerto: Póngase en una posición cómoda.
Comience a tomar contacto de su respiración como en 3e. Contemple el cuerpo de un ser amado
que haya muerto, ya sea unos cuantos meses o años. Sepa claramente que la carne de la persona
se ha descompuesto y que solo el esqueleto permanece tranquilamente bajo la tierra. Sepa
claramente que su propia carne esta todavía aquí y que en usted mismo están todavía combinados
los cinco agregados de forma corporal, sentimientos, percepciones, funciones mentales y
conciencia. Piense en su interacción con esa persona en el pasado y ahora. Haga esa
contemplación por 15 minutos.

6. La contemplación en la compasión
A
VIDA
B
MUERTE
a) Contemplación en las personas que usted mas odie o desprecie: Siéntese en la postura del loto o
del medio loto. Sonría y respire como en el ejercicio 2b. Contemple la imagen de la persona que le
haya causado más sufrimiento. Use la imagen de esa persona como el objeto de su contemplación.
Contémplela en su forma corporal, sentimientos, percepciones, procesos mentales y conciencia de
la persona. Contemple cada agregado separadamente. Comience por la forma corporal. Contemple
los aspectos que usted odie o desprecie más o que encuentre más repulsivos. Continúe con los
sentimientos de la persona. Trate de ver lo que hace a esa persona gozar o sufrir en la vida diaria.
Cuando contemple las percepciones, trate de ver a que modelos de pensamiento y razonamiento
sigue esa persona. Para los procesos mentales, examine que es lo que motiva las esperanzas y
acciones de esa persona y lo que motiva sus actos. Finalmente considere su conciencia; vea si sus
puntos de vista y sus percepciones son abiertos y libres o no y si ha sido influenciado por cualquier
prejuicio: estrechez de mente, odio o ira. Vea si es o no dueño de si mismo. Siga esta
contemplación hasta que sienta que la compasión surge en su corazón como un pozo que se va
llenando de agua fresca, y que su ira y su resentimiento desaparecen. Practique este ejercicio
muchas veces con la misma persona.
b) Contemplación en el sufrimiento causado por la falta de sabiduría: Siéntese en loto o medio loto.
Siga su respiración como en 3e. Elija la situación de una persona, familia o sociedad que a su juicio
mas sufra. Ese será el objeto de su contemplación. En el caso de una persona, trate de ver cada
uno de los sufrimientos que esa persona esta sobrellevando. Comience con el sufrimiento de la
forma corporal (enfermedad, pobreza, dolor físico) y luego siga con el sufrimiento causado por los
sentimientos (conflictos internos, miedo, odio, celos, conciencia torturada). Considere a continuación
los sufrimientos causados por las percepciones (pesimismo, engolfamiento en los problemas con un
punto de vista estrecho y oscuro) Vea si sus procesos mentales están motivados por el miedo, el
desaliento, la desesperación o el odio. Vea si su conciencia esta obstruida por esta situación, a
causa de su sufrimiento, a causa de la gente que le rodea, su educación, la propaganda o la falta de
autocontrol. Medite sobre todos estos sufrimientos hasta que su corazón se llene de compasión
como un pozo de agua fresca y vea que esa persona sufre a causa de sus circunstancias y de la
ignorancia. Resuelva en su corazón y en su mente ayudar a esa persona a salir de su situación
presente, pero siempre de la forma más silenciosa y menos pretenciosa posible.
En el caso de una familia, siga los mismos métodos. Examine los sufrimientos de una persona y
luego de otra hasta que haya examinado los sufrimientos de toda la familia. Vea que los
sufrimientos de ellos son los sufrimientos de usted. Vea que no es posible hacer reproches a
ninguna persona de ese grupo. Vea que debe ayudarles a liberarse a si mismos de su situación
presente de la manera mas silenciosa y menos pretenciosa posible. En el caso de una sociedad,
tome la situación de un país en guerra o en cualquier otra situación injusta. Trate de ver como cada
persona envuelta en el conflicto es una victima. Vea que nadie de los que luchan entre si o están en
lados opuestos desea que continúe ese sufrimiento. Vea que no hay solo un culpable o grupo de
culpables de esa situación. Vea como la situación es posible por la superposición de ideologías y
por el injusto sistema económico mundial que es sustentado por cada persona a causa de la
ignorancia o por la falta de resolución para cambiarlo. Vea que las dos partes de un conflicto no
están realmente opuestas, sino que son dos aspectos de la misma realidad. Vea que la cosa mas
esencial es la vida y que matar u oprimir a otros no resuelve nada. Recuerde las palabras del Sutra:
“En tiempo de guerra”.
Erige en ti el Espíritu de la compasión
Ayudando a los seres vivientes
A abandonar el deseo de lucha
Donde quiera que haya furiosa batalla
Entrégate totalmente
A mantener igualada las fuerzas de ambos lados
Y luego intervén para solucionar el conflicto.
(Vimalakirti Nirdesa)
Medita hasta que desaparezca cada reproche y cada odio, y la compasión y el amor inunden tu
corazón como un pozo de agua fresca. Haz votos para trabajar por el despertar y la reconciliación
de la forma más silenciosa y sin pretensiones posibles.
c) Contemplación en la acción desinteresada: Siéntese en loto o medio loto. Siga su respiración como
en 3e. Tome como objeto un programa de desarrollo rural o cualquier otro proyecto que considere
importante para su meditación. Observe el propósito del trabajo, los métodos que se vayan a
emplear y la gente implicada. Considere primero el propósito de proyecto. Vea que el trabajo es
servir, aliviar el sufrimiento, responder a la compasión y no satisfacer el deseo de alabanzas o
reconocimiento. Vea que los métodos utilizados estimulen la cooperación entre los humanos. No
considere el proyecto como un acto de caridad. Considere a la gente implicada. ¿Todavía los ve en
términos de unos que sirven y otros que se benefician? Si todavía ve que hay quienes sirven y
quienes se benefician, su trabajo es para usted mismo y sus trabajadores, y no por el servicio. El
Prajnaparamita Sutra dice: “El Bodhisattva ayuda a los seres vivientes a pasar a la otra orilla pero
de hecho ningún ser viviente esta siendo ayudado a cruzar a la otra orilla”. Resuelve trabajar en el
espíritu del Prajnaparamita, el espíritu de la acción desinteresada.
d) Contemplación en el desapego: Siéntese en loto o medio loto. Siga su respiración como en 3e.
Rememore los éxitos más significativos de su vida y examine cada uno de ellos. Examine su
talento, sus virtudes, su capacidad, la convergencia de condiciones favorables que le condujeron al
éxito. Estudie la complacencia y la arrogancia que han surgido del sentimiento de que era usted la
causa principal del éxito. Derrame la luz de la interdependencia sobre todo el asunto para ver que el
logro no es realmente suyo sino de la convergencia de varias condiciones favorables más allá de su
alcance. Véalo hasta que deje de estar atado a esos éxitos. Solo cuando pueda renunciar a ellos
podrá ser realmente libre y no ser atacado mas por ellos. Rememore los más amargos fracasos de
su vida y examine cada uno de ellos. Examine su talento, sus virtudes, su capacidad y la ausencia
de condiciones favorables que condujeron al fracaso. Examine todos los complejos que han surgido
en usted a causa del sentimiento de que no es capaz de alcanzar el éxito. Derrame la luz de la
interdependencia sobre todo el asunto para ver que los fallos no son debidos a su falta de habilidad
sino más bien a la falta de condiciones favorables. Contemple para ver que no tiene que echarse
esos fracasos sobre sus hombros, que esos fallos no son su propio ser. Vea si esta libre de ellos.
Solamente cuando pueda renunciar a ellos estará realmente libre y no será asaltado por ellos nunca
más.
e) Contemplación en el no abandono: Siéntese en loto o medio loto. Siga su respiración como en 3e.
Aplique uno de los ejercicios 5a, 5b o 5c. Ve que todo es impermanente y que carece de identidad
eterna. Contemple para ver que aunque las cosas sean impermanentes y sin identidad perdurable,
son sin embargo maravillosas. Mientras no este atado por lo condicionado, tampoco lo esta por lo
no-condicionado. Contemple que el Bodhisattva si bien no esta atrapado por los cinco agregados y
por los dharmas condicionados, tampoco esta separado de ellos. Aunque puede abandonar los
cinco agregados y los dharmas condicionados como si fueran frías cenizas, todavía puede alojarse
en los cinco agregados y en los dharmas condicionados y no ser inundados por ellos. Es como una
barca sobre el agua. Contemple para ver que la gente despierta, aunque no esta esclavizada por el
trabajo de servir a los seres vivientes, nunca abandone el trabajo de servir a los seres vivientes.
Ver Comentarios (3) Temas relacionados: Consciencia 

Escrito por na el miércoles, 15 de abril de 2015


Gracias.

Escrito por na el miércoles, 15 de abril de 2015

Necesito decirte que estoy aprendiendo.

Y que este contacto forma parte de la práctica requerida en un proceso de formación sin validez académica.
Y bajo mi ética, sin validez profesional.

Antes de tocarte necesito decirte que, con validez o sin ella, este tipo de contacto es terapéutico, porque plantea un modelo del ser distinto al establecido. Alternativo al sistema que, en mi opinión y en mi vivencia, nos enferma.
Terapéutico porque plantea al ser la posibilidad de ser.
De ser consciente de su energía pulsando.
Pulsando interconectada en un campo energético mayor.

Esta terapia que, ahora sí, estudio, trabaja con la pulsación del líquido cefaloraquídeo.
Pulsación energética perceptible con aparatos y tambien con unas manos sensibles y entrenadas.
Como el oído, como el resto de los procesos perceptivos.
Y para entrenarme, tengo que tocarte.

Y no sé aprender sin equivocarme.

Tambien necesito decirte que, para mi, el nivel energético sólo admite el reflexivo para ser terapéutico.
Eres tú quien te curas a ti mismy.
La labor del terapeuta se basa en la práctica del no hacer.
De vibrar para no interferir en la salud inherente del ser.
Y eso requiere practicar el silencio, practicar la escucha y practicar el contacto.
Y todo eso lo practico conmigo misma antes siquiera de pensar en tocarte.
Y desde ese estado alterado, desde esa presencia, puedo acercarme sin dañarte.
Básicamente la intencion es afinarme para hacer de diapasón.
Para que en tu propia vibración resuene. Y puedas afinarte a ti mismy.
Y al hacerlo, puedes movilizar bloqueos energéticos sin palabras.
Aparentemente sin motivo para el modelo médico establecido. Sin lógica ni razón, mas allá del placebo y la sugestión.
Y no sólo durante la sesión sino en cualquier momento posterior.
A mi me ha pasado y me he quedado flipando.
Incapaz de comprender por completo mi propio proceso.
Y quiza por eso lo cuento.

Por eso necesito decirte que este enfoque opera a un nivel mas profundo del únicamente admitido como válido.
Y al hacerlo, se adentra en tierra de nadie.
No necesito saber que tengo el potencial de autorregularme para autorregularme.
Simplemente sucede aunque no me dé cuenta.
Y por eso, pese a todo, estoy viva.
Y por eso, pese a todo, soy libre.
Aunque no lo sepamos. Todavía.
No necesito saberlo para que funcione, pero si me doy cuenta ayuda.
Para dejar de boicotearme.
Para dejar de interferir en los procesos naturales y dejarlos seguir su curso. Un curso historicamente perseguido.
Para dejar de vivir todo el tiempo con el sistema nervioso simpático activado, como fuera el único modo de funcionar, sólo porque nos vuelve más "eficientes" aunque todo lo demás pete. Como si sólo pudiéramos ser inconcientes ante el estrés, los traumas y toda la carga asociada.

Al tocarte pretendo transmitirte una manera de activar el sistema parasimpático a voluntad.
Y sólo puedo hacerlo con el ejemplo.
No es inconsciente, no es un milagro.
Es la vida funcionando.
No es algo que tengamos que conseguir, es algo de lo que formamos parte.

Para notarme, a mi me ayuda relajarme, y tumbarse suele ser relajante. Además de accesible y barato. Nos tumbamos antes de dormir, y nos quitamos los zapatos. aunque tambien puedo dormir sentada y calzada. No hay recetas. Tienes que escucharte y eso solamente lo haces tu. Tu soly.
Despues de relajarse, ayuda concentrarse. Mantener a la mente pensante entretenida con las sensaciones corporales de las aletas de la nariz (por ejemplo). Al hacerlo, le doy al guardian un hueso duro de roer para que se distraiga (con cualquier cosa que le lleve a su cuerpo) para poder entrar en palacio.
Y ayuda meditar porque desde una actitud meditativa es mas fácil percatarse de la consciencia y la energía que opera por debajo del radar del ego y de la identificación con la materia y la mente consciente.

Y necesito decirte todo esto para que me des tu permiso y tu consentimiento informado de lo que llevo entre manos antes de tocarte.
Para que no me dejes acercarme si algo de esto no te cuadra.

Escrito por na el viernes, 10 de abril de 2015

El ayuno altera las puertas de la introspección y la percepción.

Y puedes comprobarlo.

No es coincidencia, ni es casualidad que las tradiciones que hablan de energía, usen el ayuno como vía.
Conscientes del potente efecto de ese estado alterado para break on through al otro lado.

Para conocerse y sanar.
Para escucharse y conectar.

"Que tu alimento sea tu medicina".
A Hipócrates, nada menos, se le atribuye.
Y por él perjuran quienes aun recetan.

Sí, la humanidad está enferma.
Y a esa enfermedad contribuyen, deliberadamente, la industria alimentaria y la farmacéutica.
Entre otras, claro.
Rentables negocios que publicitar para vender, otrora necesidades básicas que satisfacer para ser.

Cómo cambia el cuento.

He descubierto, en plan sincronicidad, Una Dulce Revolución.
El impresionante trabajo de Josep Pàmies.
Gracias.
Y su labor me ha servido para poner ciertos hábitos en perspectiva.
Para reencuadrar algunos conceptos y enriquecerlos.
Bueno, o eso creo.

No es casualidad ni coincidencia el enfermante consumo de azúcar, de carne, de lácteos... entre los adormecidos estómagos privilegiados.
Cebándonos así no tenemos energía para darnos cuenta de lo jodidys que estamos.
Ni falta que hace...¿verdad?
!Bastante tenemos ya!
Porque si nos diéramos cuenta, no podríamos seguir impúnemente llamándolo inconsciente.
Ni ser conscientes y seguir comprando en el supermercado.
Lo siento, no se puede.
Percatarse implica cambio.

Y ayunar te cambia al nivel más fundamental, al nivel bioquímico, metabólico, energético...
Es una herramienta muy poderosa y eficaz en esto de la salud y la conciencia y lo suyo es usarla con precaución y prudencia.
Con cuidado y con cariño.
Ahora, tú haz lo que quieras.
Allá cada cual con su conciencia.
Pero es tan fácil averiguar lo que te sienta bien a ti.
Tan sólo hace falta escucharse, no con las orejas, ni las palabras, sino con la atención y la consciencia.
Con la presencia.
Los límites y las maneras corresponde a cada cual descubrir y quizá, algún día, compartir.


Lo que tengo muy claro es que los desbarajustes ocasionados por el modo de vida domesticado son parcheados con fármacos, cronificando enfermedades, interfiriendo en la inherente curación de la vida mientras vive.

Y tenemos que pararlo.

A Paracelso atribuimos: "La naturaleza cura, el médico cuida".
Y enfermamos al cortar las raíces con nuestro vínculo ancestral.
Conozco demasiadas personas que viven sin saber que tienen el poder de sanarse.
Los médicos, las plantas, la comida... pueden ayudar y tambien pueden perjudicar.
Los seres humanos nos equivocamos y acertamos hagamos lo que hagamos.
Por eso, la responsabilidad sobre tu salud es tuya y tuya es la decisión y no de las autoridades sanitarias que silencian, recomiendan y prohíben para que no nos timen con cuentos (claro).
Pero para decidir cómo quieres curarte, primero debes saber qué alternativas tienes para curarte.
Y hay un mundo entero ahí dentro por cartografiar.

Me he dado cuenta, con ayuda, que el poder de sanarme se abre en mi interior cuando mi vibración no contradice los principios de la vida de la que formo parte.
Y a poco que observe la vida, me percato de sus ciclos.
De sus primaveras y sus inviernos.
De sus días y sus noches.
Y esas cositas que tanto me fascinan.

En esto de la alimentación, según la antidieta de los Diamond, hay tres ciclos básicos.
Ciclos lógicos de fácil comprobación:
Apropiacion.
Asimilación.
Eliminación.

La lógica y la razón se oponen a los hábitos y mentiras en los que he sido educada.
Principios que siguen publicitando.
Es lógico y racional darse cuenta que si como, cago.
Y si no conozco, ni respeto, mis ciclos biológicos, si la mayoría de la alimentación, de la mayoría de mis días, la forman alimentos concentrados, si no combino lo que me trago como toca segun mi actividad y la época de mi vida y del año, si nada de eso hago, es cuestión de tiempo que mi sistema pete.
O se sobrecarge tratando de compensar todos los desequilibrios que impone la tradición, la moda, el interés de turno.
Si necesito algo para comer y cagar, es que algo va mal.
Y me da igual que sean pastillas que all bran.
Curarse no es depender de algo para funcionar.
Curarse es equilibrarse.
Y eso sucede siempre en reflexivo.

Los malos hábitos y la mala calidad de los alimentos que ingerimos, donde prima la productividad y el beneficio sobre la salud y el equilibrio, donde hemos conseguido comercializar el producto sintetizado en laboratorio y prohibir la planta de la que se extrae el principio activo, donde las desigualdades y las injusticias con la comida hace tiempo que traspasaron el umbral de la cordura...

¿Hasta cuando?
No, en serio, ¿hasta cuando?
Tenemos las plantas y las plantas no tienen dueño.
Son de la naturaleza, y la naturaleza somos todas las especies.
Todo el ecosistema.
O lo éramos, claro.

He pasado mucho tiempo atrapada en la fase de digestion (comiendo aunque fuera a comer, incluso aunque acabara de comer) Y me doy cuenta que la costumbre de picar, energéticamente me agota.
Me obliga a estar siempre apropiando. Siempre en este lado. El único lado que según la medicina oficial existe.
Sin tiempo para asimilar, sin tiempo para eliminar lo que no me sirve antes de que se me pudra.
Identificaba como hambre las sensaciones en mis tripas, porque comía y momentáneamente se me pasaba.
Pero hambre no era.
Eran mis entrañas gritando mis bloqueos.
Mientras hago la digestion no me doy cuenta, porque mi energía "inconsciente" va a lo "importante" y deja el reequilibrar los traumas para luego, pero todo esta programado para que luego nunca llegue.
Para que no podamos activar el parasimpático "sin querer" aunque sea necesario y terapéutico.
Y muchísimo menos a voluntad.

Ayunar me purga.
Me limpia, me vuelve ligera
Me libera de la carga de nutrirme de mierda.
De cocinarla y fregarla.
Y consigo ir hacia dentro mas fácil.
Ahora comprendo por qué me refugiaba en la comida.
Y comprendo porqué los trastornos alimentarios están tan generalizados en estos criaderos de miserables y de miserias que llamamos primer mundo.
Y por lo visto, cada día mas.
Sin fondo.
Cada vez menos autorreguladas.
Menos libres, menos humanas.

No, no es azaroso ni aleatorio, ni es casualidad ni coincidencia que la humanidad civilizada siga enferma.
No solo cuenta el robo patriarcal y el trauma original.
El estado de carencia lo perpetuamos en cada respiración egóica y en cada digestión tóxica.
Y no no nos damos ni cuenta.
A veces parece que ni siquiera queramos darnos.
Hay demasiados intereses en juego para que así sea.
En pocos temas, la falta de equilibrio, de ética, la pérdida de los principios de la naturaleza y de la vida es tan patente como en aquello que hace ser al ser.
Lo que le nutre, lo que le cura, es más vital de lo que parece.
O mucho me equivoco, o la renuncia del pan, es tan revolucionaria como su conquista.
Por eso propongo la observación y la escucha, la experimentación y la investigación en uny mismy para desmontar las mentiras que nos enferman.
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Escrito por na el martes, 17 de marzo de 2015

He descubierto algo nuevo en mi interior.
Algo en lo que creía, algo que debía existir.

Me dijeron que la especie es consciente de sí misma.
Y me lo creí.

Y cuanto más lo creía, más lejos estaba de mi.
Y era tan fácil acercarse.
Y es taan fácil.

Yo buscaba algo difícil, para alimentar a mi ego y a su pozo ciego.
Y no lo encontraba.
Aunque me engañara.
Precisamente porque, como describe Eckhart Tolle, está en el ahora.
Ni en la castración pasada, ni en la esperanza futura.

Centrate: ahora.

Y me fulcro y vuelvo a reconducir mi atención a mi presencia.
Sin juicio.
Y esa actitud, esa postura, la incorporo a cualquier cosa que hago.
Como dice Nacho Montero-Ríos, meditar es eso. Gracias.
Y no hace falta irse a la montaña, ni raparse la cabeza, ni sentarse a cruzar las piernas.
Nada de eso es esencial.
Que los rituales y los santuarios molan, siempre y cuando no nos perdamos en ellos.
Se vuelven asfixiantes.
¿Lo notas?

Cuando no sé lo que es estar presente, no importa.
Focalizo mi atención en las sensaciones corporales de las aletas de mi nariz.
Y cuento las respiraciones completas (inspiración+expiración=1)
Mi atención no está en la respiración porque entonces la mente interfiere y distorsiona.
Mi atención está en la nariz.
Mi mente cuenta. (1, 2, 3...)
Si me pierdo, no importa.
Sin juicio vuelvo.
Si me pierdo más de tres veces, lo dejo: estoy atacá.
Tambien pasará.

Cuanto mas lo pruebo, más y mejor me nutre.

Y voy a mi ritmo, asimilando. Integrando.
Con precaución para no indigestarme. Otra vez.
A veces hacia delante y otras haciendo cosas como la de hoy.
!dios!


De manera indicativa, me gustaría recordar los puntos de inflexión en mi proceso.

0.- Ausencia de proceso.

Desde muy temprana edad fui consciente de que yo no era "normal".
No era como los niños y tampoco como las niñas.
No importaba lo mucho que lo intentara, lo mucho que me esforzara, ni todo lo que me sacrificara para conseguirlo.
Pronto me di cuenta que era diferente, distinta, rara.
Nadie me dijo que todys somos únicys e irrepetibles.
Y "crecí" considerandome tarada.
Tratándome muy mal.
Haciéndome y haciendo mucho daño.
Y no había proceso, ni desarrollo, ni aprendizaje.
Era designio de la genética y del "ambiente en condiciones normales" al Salomónico 50% y como la genética es intocable, sólo me quedaba tratar de cambiar el ambiente para cambiar yo.
Viva la revolución.
Y lo que de ahí se salía era religión, era creencia y por tanto motivo para diagnóstico y tratamiento de por vida.
Por genios como los que hoy medicamos, sabemos que ya no estoy poseida por el diablo.
Estoy enferma. Y claro, no tiene cura. Tan sólo pastillas y resignación. Y castigo si no.

1.- Los enfermos sois los normales.

En un momento de mi vida, por razones que no vienen al caso, la consciencia de mi misma cambió.
Del no soy normal, estoy enferma, pasé a darme cuenta que la enfermedad es la normalidad y que mi mismo mal comparto con la humanidad. Conocer el mapa y el ejemplo de Wilhem Reich, conocer conceptos como la autorregulación y la plaga emocional, me ayudó en el largo proceso de iniciar el proceso.
El penoso proceso de llevar las palabras a los hechos.
El gratificante proceso de encontrar el coraje para salir del pozo y plantarme.
Para ergirme arraigada. Gracias.

2.-El miedo a la bestia.

Al explorar mi pozo de desesperación, encontré a la bestia.
Encontré lo peor de mi.
Lo que más había negado, reprimido y ocultado.
Todos mis traumas, toda mi carga emocional.
Y sentí el terror y el dolor paralizante, invalidante.
Creí morir la primera vez que, hipnotizada, la ví entera.
Con toda su rabia, con toda su fuerza.
Me asusté mucho de mi.
De esa parte de mi que me negaba a admitir como yo.
Y huí.
A cualquier lugar menos ahí.
Y al hacerlo me dividí.
Dividí la consciencia de mi misma.
Encerré a mi bestia en lo más oscuro y profundo de mi ser, para seguir impunemente torturándola y torturándome.
Victima y verduga.
La mayor parte del tiempo invertía toda mi energía en tratar de controlar al mostruo.
En mantenerlo encerrado e incomunicado para que nunca, jamas, saliera a la aséptica superficie desde la que me relacionaba.
Y volqué toda mi consciencia hacia fuera.
Al principio parecía que casi ni se notaba, pero conforme fui alimentándola, la jaula se fue quedando pequeña.
Y cada vez ocupaba más parte de mi.
Y cada vez me desbocaba más, por las cosas más insignificantes.
Cada vez la bestia se hacía mas fuerte que yo y quedaba menos dentro de mi que mereciera la pena sanar.
Durante todo el tiempo que permití que la bestia campara a sus anchas, yo, para "protegerme" me metí en la jaula.
Y dentro de mis propios barrotes, me fui haciendo pequeña.
Hasta convertirme en un punto.
Gracias a Javier Malonda y su blog creo que he logrado entenderlo.
Llegué a un punto en el que la bestia se encargaba de todo, a fin de cuentas, era inconsciente.
Y pasaba semanas enteras con el piloto automático.
Y las semanas se convirtieron en años.

3.- Del miedo a la compasión.

Y de repente, algo cambió. Más bien, muchas cosas cambiaron.
Lentamente y a la vez.
Me dí cuenta, con ayuda, que mi consciencia, que mi bestia, que mi jaula y que mi yo, no eran decisiones que yo tomara de un día para otro, decisiones por las que fustigarme, sino procesos con los que me identificaba.
Eso hizo que todo cambiara.
Eso hizo que todo se flexibilizara.
Desde el anclaje seguro de las aletas de mi nariz, me dediqué a observar a la bestia en la que me había convertido. Y el miedo que sentia hacia ella, el miedo que sentía hacia lo que sentía, desapareció cuando la miré a sus ojos rojos y vi al animal herido que hay debajo de la rabia, del miedo y del dolor. Al que había torturado hasta convertirme en lo que más me paralizaba.
Y al darme cuenta mi autoconciencia cambió. Hice las paces conmigo. Cuando me equivoco ya no me fustigo por haberme desviado del camino que mi ego traza. Lo acepto. Lo exploro. De las peores experiencias pueden surgir los mejores aprendizajes. Perderme ya no me da miedo porque creo que he aprendido a orientarme.
Cómo me interpreto, cómo me percibo y me trato, cambia cómo vibro.
Y como vibro lo cambia todo.

Escrito por na el miércoles, 4 de marzo de 2015

En lo que me parece otro de mis desesperados intentos de seguir retrasando el ahora entero, ahora mismo, va y llega la primavera.
Así como acostumbra a llegar ella.
Sin importarle lo que digan calendarios, publicistas y agendas.
Y me siento como una quinceañera.
Otra vez.
Y eso lo cambia todo.
Otra vez.

Y me doy cuenta que puedo vivirlo como un pecado, o puedo vivirlo como un regalo.
Puedo reprimirlo, negarlo, evitarlo, sublimarlo...
Puedo hablarlo, puedo callarlo.
Puedo torturarme, puedo disfrutarlo...

He vivido algunas primaveras y reconozco mis síntomas.
Pero nunca me había parado a observarlos desde dentro.
El diagnóstico es claro: llega hasta el tuétano.
Y no comprendo cómo ha podido llenarme tanto, tan profundo, tan rápido.
Ignoro de dónde viene esta fuerza, esta vitalidad, esta energía que ahora mismo estoy sintiendo.
Y no sé cómo he podido bajar la guardia cuando ni buscaba, ni merezco, todo esto.
No tengo ni idea de cómo ha podido pasar, por qué a mi, por qué ahora, por qué así.
no lo entiendo y, ahora mismo, me da igual.
Está sucediendo. A pesar de todo. Y me doy permiso para explorarlo.

Sólo pensar en él, sólo pensar que existe, me hace sonreir.
Y voy como feliz por la vida.
Y me doy cuenta que puedo convertirlo fácilmente en otro pensamiento con el que obsesionarme, si no fuera por su presencia.
Por todo lo que siento dentro de mi cuando él llega.
Por cómo magnéticamente atrapa mi atención con su mirada, con su silencio, con su escucha y con sus hechos.
Por como me atrae una y otra vez al ahora.
El unico lugar donde encontrarnos.
Y me gusta tanto lo que siento que quiero acercarme mucho más de lo que procede.
Muchísimo más de lo socialmente aceptado y personalmente aceptable.
No es que sean imaginaciones mías, la tele dice que lapidan por menos.
Y donde ya no se estila es porque hemos encontrado maneras mas sutiles y efectivas de reconducirlas.

Y ahora mismo me duelen todas.
Otra vez.

Escrito por na el miércoles, 25 de febrero de 2015

Trato de explicarme
las razones que me llevan
a decirle que no
a algo que me apasiona.
Que me apasiona tanto que me obsesiona.
Y no puedo evitar que suenen a escusas.

Me cuesta explicar la pasión y la obsesión desde el lenguaje y la razón.
Y quiero recordarlo.
Quiero recordar las dificultades que voy encontrando.
Sin que la memoria se convierta en lamento ni en amargura.
Sino en oportunidad. De muchas cosas.
Muy a mi pesar, lo negativo siempre me pareció más enriquecedor y mas auténtico.
Precisamente porque no es fácil encajarlo.
Porque supone un desafío.
No basta con encontrar el cofre del tesoro.
Hay que abrirlo.
Y me doy cuenta que ahora no puedo afrontar el reto.
Porque se abre desde dentro.
Seguir estudiando no es opción.

Intento convencerme de que aplazar las cosas no es abandonarlas, que no estoy tirando la toalla, sino colgándola en la percha para cuando esté preparada.
Pero no puedo evitar vivir el "ahora no" como una renuncia al ahora entero.
Es difícil, para mi, asumir que ahora no puedo más.
Ahora no puedo compaginar mi formación con mi vida.
Y no puedo porque no quiero seguir echando el higadillo hasta que me muera.
No tiene sentido seguir robándole horas a mi salud.
No llego.
No importa lo mucho que me esfuerce, ni lo mucho que lo desee.
Es la primera vez que me pasa y me doy cuenta.
Es un duro golpe para mi parte racional, o lo que queda de ella, asumir mis propias limitaciones, mi propio cuerpo.
Entero.
Mi mente estaba acostumbrada a que todo lo demás le siguiera.
Y todo lo demás le seguía, porque no había nada más.
Nada de pulsación, nada de energía.
Tan sólo las puñeteras emociones plantaban cara, desgarrando el alma, a todos los " procesos cognitivos superiores"... qué tiempos...
Ahora hay más cosas, además de las emociones, desafiando a los imperativos de mi mente atemporal.
Tantas que necesito parar para integrar.
Para dejar de seguir dividida y fragmentada y rota.
Me siento vieja y cansada.

Hay facetas de mi vida que no puedo aplazar sin perdérmelas.
El crecimiento y el envejecimiento familiar, es una de esas.
sucederán esté o no presente.
Y esa certeza me frena.

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